Archivo para Marzo 2009
de choques culturales
Ahora vivo con un americano. Majo tio. Cantautor (muy bueno por cierto), DJ, traficante de estupas en sus tiempos mozos entre otros menesteres.
Lo curioso es que se ha enrollado con una china, que no habla inglés, y claro él no habla chino. Así que el pobre hombre para mandar mensajes con el móvil se vuelve loco. Si estoy yo en casa le hago el trabajo sucio, pero cuando no estoy se puede tirar horas con el diccionario, porque un diccionario chino se lee por trazos. Me explico 地 DI tiene en total 6 trazos. Después se busca la clave (si la tiene) que es la parte de la izquierda 土。 Buscando los caracteres de 6 trazos con la clave 土,se llega a 地 (que hace referencia a un sitio, por ejemplo 地方 lugar o 地址 dirección). Os podéis hacer una idea del tiempo que puede llevar la tarea. Y eso si son caracteres fáciles, de unos 5 o 6 trazos. Con 14 se pone complicado. 嘱 (éste no se ni cuantos tiene).
Segunda parte graciosa, cuando están juntos, me refiero en la misma habitación, se dedican a hablar usando el google translate. Para decir cosas sencillas basta con los gestos, que también tiene su gracia. Se pueden tirar 4 horas seguidas usando el ordenador para comunicarse, no puedo evitar que me venga a la cabeza Stephen Hawkin…
El otro día me encontré un libro encima de la mesa de la cocina “Easy chinese to make up (from the first meeting to the sexual relationship)”.
Templo Shaolin
Aprovechando la coyuntura de tener un amigo que conoce a todo el mundo. Aproveché un sábado en el que no había salido el viernes (cosa rara) para hacer algo que tenía pensado desde hace tiempo. Visitar el templo Shaolin. Es curioso que teníendolo a tiro de piedra aun no me habí animado a ir.
El templo, bueno sin más es un templo budista como los hay a patadas en china. El espectáculo de Wushu es otro rollo. Haciendo el pino con dos dedos, atravesar cristales con un alfiler y explotar un globo al otro lado… ese tipo de cosas. Entramos gratis, y nos sentaron donde sientan a la gente del gobierno, ante la estupefacción de todos los chinos no sabían quién éramos pero teníamos que ser importantes.